madrid
15/12/2018 16:15 efe - PÚBLICO
El presidente de EEUU Donald
Trump ha anunciado que el secretario de Interior de su Gobierno, Ryan
Zinke, dejará su puesto "a final de este año".
"El secretario de Interior Ryan Zinke
abandonará la Administración a final de este año después de haber
servido por un periodo de casi dos años. Ryan ha conseguido mucho
durante su mandato y quiero agradecerle su servicio a nuestra nación",
dijo el mandatario en su cuenta de Twitter.
El anuncio de Trump llega horas después de que
informase de que Mick Mulvaney será su nuevo jefe de Gabinete en
sustitución de John Kelly.
Este cambio en el Ejecutivo estadounidense se produce un mes después de que Trump forzase la dimisión de Jeff Sessions, fiscal general.
Impopularidad de Zinke
Zinke había sido muy criticado por su labor al frente
de esa cartera e incluso fue objeto de investigaciones, entre otras
causas, por el uso de aviones privados.
El secretario de Interior lleva la agencia encargada
de gestionar un quinto de la superficie terrestre de EEUU, un territorio
que incluye los parques nacionales del país, además de dirigir
numerosos proyectos energéticos y manejar recursos naturales
subterráneos.
Se graduó de Geografía en la Universidad de Oregón en 1984 y dos años más tarde se alistó en los Navy SEAL, cuerpo de elite en el que se especializó en demolición submarina
y en el que sirvió durante más de dos décadas, hasta 2008, y con el que
comandó a 3.500 hombres de las fuerzas especiales en Irak.
Tras colgar el uniforme, Zinke dio el paso a la
política, primero como senador en Montana y después como representante
del único distrito de su estado en la Cámara de Estados Unidos, cargo
para el que ganó su primera reelección el pasado 8 de noviembre con más del 56% de los votos.
La salida del encargado de Interior representa el
tercer cambio en el gabinete de Trump desde las elecciones legislativas
del pasado 6 de noviembre, después de las del jefe de gabinete y el ya
fiscal general Jeff Sessions.
El historiador, escritor y periodista anarquista murió hoy, 24 de diciembre, al mediodía
Bayer por Bayer
PÁGINA 12 - 24 de diciembre de 2018
En
una entrevista en la Televisión Pública en 2011, Osvaldo Bayer hizo un
respaso de su vida y su obra. Contó qué lo llevó a estudiar Historia y
dedicarse al periodista. También habló de sus luchas y de sus sueños.
Sus primeros años de vida y la elección de su profesión
En una extensa entrevista con el historiador Felipe Pigna
por la Televisión Pública, Osvaldo Bayer recuerda su infancia en el
barrio de Belgrano, su día a día y sus travesuras. En una anécdota muy
divertida, cuenta cómo terminó dentro del Club Alemán celebrando el
cumpleaños de Adolf Hitler con tal de ver un show de malabaristas y
payasos a espaldas de su familia, de raíces alemanas.
Luego,
se adentra más en sus primeros años de juventud y en cómo fue que
decidió estudiar primero medicina, historia y filosofía, viaje mediante a
Alemania, para terminar abrazando el periodismo en el sur de nuestro
país con la fundación de “La Chispa”, al que definió como “el primer
periódico independiente de la Patagonia”. “Yo quería estudiar historia
pero tener un estilo muy claro, no una historia academicista, entonces
dije voy a hacer dos o tres años de periodismo”, contó en el programa
“qué fue de tu vida” que se emitió en 2011 en la TV Pública.
¿Qué fue de tu vida? Osvaldo Bayer - 11-03-11 (1 de 4)
Compartimos
la entrevista de Felipe Pigna al historiador, escritor y periodista,
Osvaldo Bayer. Su infancia en Buenos Aires, sus estudios en Hamburgo, su
comienzos en el periodismo, el encuentro con el "Che" Guevara, sus
investigaciones históricas, sus ensayos, la persecución a sus ideas, el
exilio y su presente cargado de proyectos.
VIDEO:
https://youtu.be/ij-dWZ-TLuU
La historia del Ranquel Arbolito, su vinculación con la causa de los pueblos originarios
En el segundo pasaje, narra la historia del Indio Arbolito,
vindicador de los ranqueles, quien ajustició al Coronel Rauch y cómo ese
relato que hizo en una conferencia lo llevó a la cárcel de mujeres en
el año 1963. “Cometí una grandísimo error porque dije ‘dado que aquí hay
tanta gente, sería lindo que ustedes elijan una comisión que vaya a
hablar con el intendente para que cambie el nombre de ese genocida que
tienen ustedes por el hermoso nombre de Arbolito”, relató y agregó:
“Cuando propuse eso, todos los presentes rajaron, salvo dos viejitos en
primera fila”.
Allí también relata cómo se empezó a interiorizar en las injusticias
que se vivían en la Patagonia a principio de siglo, cuando el ejército
puso fin a la rebelión campesina en defensa de los oligarcas. “Cuando
fui grande y empecé a hacer la investigación histórica, fue uno de los
puntos principales de mi vida. Estuve casi ocho años haciendo la
investigación “, recordó.
¿Qué fue de tu vida? Osvaldo Bayer - 11-03-11 (2 de 4)
https://youtu.be/2nXaKlKvl4k
Sus personajes entrañables de la Patagonia Rebelde
Aquí el historiador cuenta cómo fue que redescubrió la figura de
Facón Grande en las luchas obreras, a quien recordó como un "gaucho que
se jugó por los peones rurales". También le dedicó algunas palabras al
Gallego Soto y Don José Fon. "Donde fue fusilado hoy hay un monumento,
precioso monumento que inauguramos hace unos ocho años, como están
también en la entrada de Puerto San Julián el monumento a Albino
Arguelles, dirigente sindical que también fue fusilado", puntualizó.
¿Qué fue de tu vida? Osvaldo Bayer - 11-03-11 (3 de 4)
Publicado el 13 mars 2011
VIDEO:
https://youtu.be/QWEFf0zgpgY
Sus luchas y sueños
"Siempre sueño con el socialismo en libertad, es la única forma de
hacer el socialismo creo yo y lo cantamos en nuestro himno nacional
desde 1813: 'Ved el trono a la nomble igualdad, libertad libertad,
libertad", afirmó a la hora de hablar de sus sueños. Y siguió: "Igualdad
con libertad, no a través de ninguna dictadura, aunque sea del
prloetariado". "Para mi fue tocar el cielo con las manos cuando
surgieron las preciosas asambleas barriales en 2002, yo concurría
siempre a varias de ellas. Por primera vez hablaban las mujeres del
barrio de los problemas del barrio", subrayó.
¿Qué fue de tu vida? Osvaldo Bayer - 11-03-11 (4 de 4)
Publicado el 13 mars 2011
VIDEO:
https://youtu.be/ufJCzBgapBQ
Fallece a los 91 años Osvaldo Bayer, escritor, periodista e historiador argentino
Publicado: 24 dic 2018 20:07 GMT - RT
"Una noticia muy triste, falleció mi papá", comunicó Ana Bayer, hija del escritor.
El
escritor, periodista e historiador Osvaldo Bayer, uno de los más
respetados intelectuales argentinos, ha fallecido este lunes a los 91
años en su casa de Buenos Aires.
"Una noticia muy triste, falleció mi papá", ha comunicado su hija Ana Bayer a través de su página de Facebook.
Figura
emblemática del pensamiento latinoamericano, el escritor deja como
legado obras tan importantes como 'Severino Di Giovanni, el idealista de
la violencia' o 'La Patagonia Rebelde', llevada al cine por el director
Héctor Olivera con guión del propio Bayer, y que ganó el Oso de Plata
en la Berlinale de 1974.
"En América Latina hay Gobiernos positivos y de izquierda que realmente gobiernan para los pobres"
Publicado el 17 juni 2015
Entrevista
con Osvaldo Bayer, escritor y periodista argentino
Gracias al periodismo recorrió toda Argentina, de donde se exilió en
1975 sin albergar esperanzas de volver a ver su patria, pero a la que
finalmente pudo volver tras 8 años de dictadura. En Entrevista, de RT,
Osvaldo Bayer, escritor y periodista argentino, revela cómo aprovechó
ese triste periodo en Europa y explica qué es para él la verdadera
democracia y por qué considera al kirchnerismo el gobierno más positivo y
democrático de todos los que tuvo su país.
VIDEO:
https://youtu.be/yarTbXXS4QY
De la mano del periodismo Bayer recorrió
toda Argentina, de donde se exilió en 1975 sin albergar esperanzas de
volver a ver su patria, a donde regresó finalmente tras 8 años de
dictadura. En 2015 relató en exclusiva a RT cómo vivió ese triste periodo en Europa y explicó qué era para él la verdadera democracia.

A los 91 años, falleció el historiador,
escritor y periodista anarquista Osvaldo Bayer. El hecho fue confirmado
en Facebook por su hija. “Una noticia muy triste, falleció mi papá”,
escribió Ana Bayer. De manera instantánea, las redes sociales se
inundaron de mensajes de reconocimiento a su trabajo, siempre a favor de
los trabajadores y de los más desprotegidos.
Su obra maestra, sin dudas, fue el libro Los vengadores de la Patagonia trágica, publicado en varios tomos entre 1972 y 1974. En base a esa investigación, escribió el guión de la película La Patagonia Rebelde, dirigida por Héctor Olivera.
Ambos títulos siembre se confundieron y en 2001 el propio Bayer zanjó
la confusión y editó un tomo resumen del libro y lo tituló como el
film. Los hechos contados son los fusilamientos de unos 1.500 peones
durante la primera presidencia de Hipólito Yrigoyen para reprimir una
huelga obrera.
Su militancia le valió la persecución de la Triple A durante el
gobierno de María Estela Martínez de Perón, y en 1975 se exilió a
Berlín. Estando allí generó vínculos con la intelectualidad europea, que
mantuvo hasta sus últimas horas.
Ya en democracia, fue un referente en la lucha por Verdad, Memoria y
Justicia en relación con la salvaje dictadura cívico-militar que castigó
al país entre 1976 y 1983. Nunca dejaba de mencionar a Rodolfo Walsh
como “un héroe del pueblo”. Mucho más acá en el tiempo, estuvo
comprometido con la causa de Santiago Maldonado.
También estuvo vinculado a la defensa de los pueblos originarios y
fue una de las primeras voces en cuestionar la prominencia de Julio
Argentino Roca en nuestra historiografía, al que señalaba como un
genocida de indios durante la Campaña del Desierto. Las mismas batallas
simbólicas emprendió contra apellidos como Falcón y Rauch.
Entre 1959 y 1962 fue titular del Sindicato de Prensa, y en la
actualidad era secretario honorario del Sindicato de Trabajadores de
Prensa de Buenos Aires (Sipreba). El gremio lo despidió sentidamente.
“’Ojalá logremos en paz lo que nos exige una vida racional: un mundo
sin fronteras y la igualdad en libertad para todos, como lo señala
nuestro Himno Nacional’, dijo hace unos años. “Ojalá suceda, maestro.
Hasta siempre, querido Osvaldo Bayer!”, posteó la diputada provincial de
Unidad Ciudadana Florencia Saintout.
El legislador nacional de La Cámpora Eduardo De Pedro fue otro de los
que escribió un mensaje: “Se nos fue el gran Osvaldo Bayer. De esos
tipos que nos formaron con sus libros y sus ideas. De esos tipos que a
fuerza de convicciones y coherencia nos enseñaron a luchar por las
causas más nobles”.
Desde la izquierda, la legisladora porteña Myriam Bregman recordó
“decenas de anécdotas, con su enorme apoyo a las fábricas recuperadas en
los momentos difíciles”.
“Con Osvaldo Bayer se fue uno de nuestros grandes intelectuales, un
defensor de las grandes causas nacionales, de enorme valentía”, publicó
el senador nacional Pino Solanas.
Tenía 91 años
Falleció Osvaldo Bayer
PÁGINA 12 - 24 de diciembre de 2018
El
historiador, escritor y periodista anarquista murió hoy al mediodía. La
noticia fue anunciada en la página de Facebook oficial, desde donde
despidieron a uno de los más reconocidos pensadores latinoamericanos,
pluma de este diario y principal investigador de los sucesos de La
Patagonia rebelde.
Murió
el periodista e historiador Osvaldo Bayer, uno de los intelectuales más
respetados que dio el país. Su revisionismo centrado en las luchas
obreras y la represión de los trabajadores organizados marcaron un antes
y un después en la interpretación de la historia argentina. La matanza
de peones en su investigación sobre la Patagonia Trágica es, tal vez, su
obra más conocida. Por esa y las demás investigaciones que dieron
cuenta de la opresión encabezada por los sectores dominantes y las
familias patricias argentinas, fue censurado, perseguido y amenazado.
Debió exiliarse del país y fue uno de las voces que denunció en el
extranjero la represión de Estado de la última dictadura cívico-militar.
Al volver en la década del '80 mantuvo firme sus convicciones. Publicó
sus artículos en Página/12. Estuvo presente en cada reclamo obrero,
campesino y de las comunidades originarias. La defensa de la ética y de
los derechos humanos fueron su baluarte. Tenía 91 años. Su obra y su
ejemplo no pierden vigencia.
La noticia del muerte de Bayer fue confirmada por su hija
Ana a través de la cuenta de Facebook del escritor: “Una noticia muy
triste, falleció mi papá”. También lo hizo en italiano y alemán (“Mein
váter ist soeben gestorben” - Mi padre acaba de morir) para anoticiar a
los vínculos que el autor de Los vengadores de la Patagonia trágica tuvo en esos países en los que pasó parte de su vida.
Anarquista, historiador, periodista. Osvaldo había nacido el 18 de
febrero de 1927 en la provincia de Santa Fe. Estudio Historia en la
Universidad de Hamburgo, en Alemania, y sus primeros artículos que
marcaron lo que luego sería el perfil de su obra fueron publicados en
Noticias Gráficas y en La Chispa, el periódico patagónico que él fundó
en la década del ’50. Trabajó también en Clarín. Entre 1959 y 1962 fue
titular del Sindicato de Prensa y en la actualidad era secretario
honorario del Sindicato de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
(Sipreba).
Su militancia le valió la persecución de la Triple A, durante el
gobierno de María Estela Martínez de Perón, y en 1975 se exilió a
Berlín. Los anarquistas expropiadores, Severino de Giovani, el idealista de la violencia; Fútbol Argentino, rebeldía y esperanza fueron algunas de sus obras. También fue guionista de La Patagonia Rebelde, el film dirigido por Héctor Olivera que denunció la matanza de peones patagónicos.
En 2008 escribió el guion y libro cinematográfico del film publicado
por Página/12, Awka Liwen, junto a Mariano Aiello y Kristina Hille, que
da cuenta del despojo de las tierras a comunidades originarias y
campesinas, y de la destrucción de la tierra. Por ello fue enjuiciado
por la familia del ministro de Economía de la dictadura, José Martínez
de Hoz, lo que luego motivó la realización del documental Martínez de Hoz.
En 1963 promovió en la ciudad bonaerense de Rauch una consulta
popular para cambiar ese nombre del coronel prusiano por “Arbolito”, el
nombre del ranquel que le había dado muerte. Por ello fue arrestado. La
orden la dio el general Juan Enrique Rauch, ministro del Interior de la
dictadura y bisnieto de Federico Rauch.
Además de la reivindicación de los derechos humanos y luchar por la
condena de los genocidas de la última dictadura militar, otra lucha que
se convirtió en una de las más emblemáticas fue la de pedir el traslado
del Monumento a Roca, ubicado sobre Diagonal Sur, que homenajea al ex
presidente argentino que comandó las matanzas de miles de comunidades
indígenas en lo que la historia oficial conoce como “la conquista del
desierto”. Bayer pidió que en vez de Roca se levante un monumento a la
mujer originaria.
Por esta lucha, el Concejo Deliberante del partido bonaerense de
Rojas, renombró en 2007 "Pueblos Originarios" a la ex calle Julio
Argentino Roca. Lo pidieron alumnos de las escuelas locales basados en
en sus investigaciones de Bayer. En la actualidad existen muchos
proyectos similares.
En 1984 se le otorgó el Premio Konex, en 2003 la Universidad Nacional
del Centro le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa por su
trayectoria en el campo de los derechos humanos, la literatura y el
periodismo. Recibió el mismo título en las universidades nacionales de
Córdoba, (2009), Quilmes (2009), San Luis (2006), Del Sur (2007), Del
Comahue (1999) y de San Juan (2011).
Debido a su estado de salud, asistió a la última movilización del 24
de Marzo en silla de ruedas. Había tenido algunos accidentes domésticos y
achaques propios de la edad. Pero así y todo siempre fue incesante el
desfile de estudiantes, escritores, periodistas y cualquier persona que
se le ocurriera visitarlo, por su casa del barrio porteño de Belgrano, a
la que su amigo, el escritor y periodista, Osvaldo Soriano, bautizó “El
Tugurio”.
La carta del hijo de Osvaldo Bayer tras la muerte de su padre
Nuestro viejo
Miércoles 26 de diciembre de 2018, por Redaccion *
Hace semanas que Osvaldo tenía necesidad de partir. No aguantaba no
estar haciendo nada, sentado en su casa en el Tugurio. Quería hacer sus
valijas. Se despertaba, asegurando que tenía que salir a un congreso
para debatir sobre derechos humanos, que lo esperaban en tal pueblo
remoto de la Pampa para hablar del cambio de nombre de la calle
principal, que llamaban por el genocida de indios innombrable, o que lo
convocaban de una escuelita en la Puna jujeña, por la que nunca había
pasado nadie, pero él no podía faltar para hablar sobre los derechos de
los pueblos originarios. Al mismo tiempo lo esperaban en la Universidad
en Berlín y en la asamblea de un sindicato patagónico. Tenía que estar.
Preguntaba por su valija, si el pasaporte y el pasaje estaban a mano.
Con Claudia, la gran compañera que cuidaba de él en estos últimos años,
desarrollamos códigos para convencerlo de que debía postergar el viaje.
Hoy no aceptó dilaciones. Decidió partir. Como buen anarco y para joder
a todos los que prendíamos las velas de un arbolito verde, eligió la
fecha exacta. Lo constataron entre lágrimas las nietas en Hamburgo: el
abuelo se fue jodiendo a la iglesia. En su ley.
Estoy convencido de que sus prisas se debieron a la realidad del
país. Había asegurado que iba a llegar “molestando”, como decía, hasta
los 100 años, uno menos que su querida tía Griselda de Santa Fe. Le
respetaba los años. Pero la realidad lo venció, ya no tenía
explicaciones por lo que leía en los diarios y escuchaba en las calles.
Ahora estaba necesitado de conocer más verdades. Las terrenales las
había denunciado. Andaba queriendo discutir con los que nunca pudo:
siempre quiso debatir con Severino el tema de la violencia y el derecho
de matar el tirano, él que era pacifista y sin embargo entendía lo que
hizo; con Antonio Soto debatirá el deber de respetar las decisiones de
las asambleas, aunque sea que eligieran la muerte; esperaba encontrarse
con Simón Radowitzky y con ese personaje que lo fascinó como Kurt Gustav
Wilckens, nacido a pocos kilometros de donde estoy escribiendo estas
líneas urgentes; en la agenda, ineludible, estaba la reunión con
Arbolito, uno de los primeros justicieros de la república naciente. No
tenía tiempo para esperar porque tiene que sentarse a tomar un café con
su compañero Rodolfo, con su amigo Haroldo, con Paco. También quiere
anotar la historia de la desaparición y asesinato de Klaus, porque la de
Elisabeth ya la había descubierto y denunciado.
Pero, sobre todo, esperaba poder juntarse con todos los anónimos que
lucharon por creer en una justicia terrenal, por no haber claudicado,
por no darse por vencidos. A esos anónimos que luchan todos los días.
Sin aparecer en los diarios. A esos a los que el viejo siempre escuchó y
les dio voz.
Viejo querido, gracias por todo lo que nos enseñaste, como hijos, como militantes, como ciudadanos, como seres humanos.
Un abrazo, como el último que nos dimos hace apenas una semana.
Por: Esteban Bayer
Fuente: Página 12
Agencia
Para La Libertad
Periodismo de Intervención social
(Por Oscar Castelnovo/APL)
A Osvaldo le gustaba reivindicar las bellezas y libertades femeninas,
incluida la sexual, cuando el feminismo no había irrumpido con la fuerza
de los últimos años. Recuerdo un cuadro de Marlene Dietrich en “El
Tugurio”, donde me contó que le llevaba flores dos veces al año en
Alemania y del romance de Marlene y Greta Garbo. Lo narró efusivo,
alegre de que hubiese sucedido: “¡Que dúo!”, exclamó con mirada pícara.
También le pregunté si pensaba en su muerte. Me dijo -sereno – que la
esperaba con serenidad. Tenía 82 años.
Acudí otras veces a “El Tugurio”, nombre que le puso a su casa de
Belgrano, a hacerle una nota o a pedirle que venga a presentación de
“Intensidades de mujer”, libro que realizamos con 19 chicas presas en
Ezeiza. Ni lo dudó, estuvo en el Hotel Bauen con toda su solidaridad y
se movió como pez en el agua entre aquellas mujeres que el Servicio
Penitenciario Federal dejó asistir a la presentación de su producción
literaria.
Varias veces fui con Osvaldo a ver a los presxs políticos,
especialmente a los de La Tablada, allá por los años ’90, cuya libertad
reclamó invariablemente. Después íbamos a un bar cercano. Era imposible
estar con Bayer y no aprehender de su descomunal sabiduría: periodismo,
política, la vida. De su amor por los mapuches, de su odio al genocida
Roca. De su reivindicación de Severino Di Giovanni, quien murió fusilado
y gritando “¡Viva la anarquía!”. De Kurt Wilckens, quien ajustició al
teniente coronel Héctor Benigno Varela, asesino de obreros en La
Patagonia. De Simón Radowitzky quien ajustició al coronel Falcón, otro
matador de trabajadores.
De él aprendí que en las entrevistas que realizan los medios
hegemónicos hay que hablar de lo que uno quiere y no de dejarse llevar
como oveja pal’ corral. Me enseñó algunas “técnicas” que jamás olvidaré
y, por caso, las retransmito a las madres cuyos hijxs fueron asesinados
por el gatillo fácil.
Y entre todas las dimensiones admirables de Bayer, me subyugó la de
polemista. Hizo trizas a Álvaro Abós cuando éste intelectual cuestionó
la violencia insurgente de los ’70. También arrasó a Mempo Giardinelli
quien le impugno a Osvaldo la idea de “Matar al tirano”. Y demolió a
Ernesto Sábato, una y otra vez, impulsor de la “teoría de los dos
demonios”. Pasó un tiempo y me extrañó que dejara de “pegarle” a
Sábato, y cierto día le pregunté qué había pasado. “Ya está viejo, no
puede defenderse”, me respondió, cuando Osvaldo andaba por los 82. Bayer
partió ayer, es cierto, pero su ética que no conoce corrupciones sigue
viva entre nosotros. Para siempre.
Última modificación: 25 de diciembre de 2018 a las 22:50
Por Osvaldo Bayer
PÁGINA 12 - 24 de diciembre de 2018
Este
1º de febrero se cumplen 85 años del fusilamiento de Severino Di
Giovanni, anarquista expropiador. Fue fusilado por la dictadura de
Uriburu.
La condena llegó a través de un juicio militar. Di Giovanni
se encargaba de hacer asaltos para conseguir dinero e imprimir sus
publicaciones, para la edición de libros anarquistas y para mantener a
familias pobres de presos políticos de ideología libertaria. En una de
sus salidas “expropiadoras” fue descubierto en el centro. Perseguido,
herido y apresado, se le hizo un juicio militar y fue condenado a
muerte. Murió gritando “¡Viva la anarquía!” en la Penitenciaría
Nacional. Reuní todos los datos de los archivos y expedientes y hablé
con testigos de la época. El diario Crítica describió su muerte:
“Dos hombres uniformados pasan por el pasillo llevando un pesado
juego de grillos y los elementos necesarios para remacharlo. En la
celda, la escena es terriblemente dramática. Los hombres colocan los
hierros en los pies de Di Giovanni y durante un rato se sienten los
golpes de martillo hasta que el condenado queda casi imposibilitado por
completo para moverse. La tropa comienza a preparar sus armas. Con
aparente tranquilidad los guardianes colocan en el patio el banquillo y
miden cinco pasos hasta el sitio donde se hará la descarga. Cuando Di
Giovanni emprende la marcha en dirección al lugar del fusilamiento, se
oye desde lejos el ruido de los grillos al golpear en el suelo. Todos
guardan el más completo silencio alterado solamente por las voces de
mando del oficial que ha de dirigir la ejecución.
Mientras tanto, el patio de la prisión ofrece un aspecto desusado,
verdaderos racimos humanos se apretujan en el estrecho espacio para no
perder detalle. El techo de la carpintería –de dónde se domina el patio–
también está colmado. Afuera, hay miles de personas que aguardan el
privilegio de oír las detonaciones.
Al fondo del patio, una pared alta en cuya parte superior se
encuentran las garitas de los centinelas. Hasta una distancia de cinco
metros por delante de la pared, un cantero de un metro de altura
cubierto de césped y cayendo en suave declive hacia uno de los caminos
frente al taller de carpintería. Sobre ese cantero y a una distancia
aproximada de tres metros de la pared, se había colocado la silla
trágica.
A esa hora –las cinco– la madrugada recién comienza a insinuarse. El
banquillo para la ejecución estaba colocado en la parte más elevada de
la pendiente verde. Podía advertirse el respaldo exageradamente alto y
sus patas, que de tan tiesas parecían incrustarse con fuerza, en el
terreno.
Una marcha de soldados hizo volver las cabezas. Era el pelotón de
guardiacárceles encargado de ejecutar las sentencias. Los soldados
evolucionaron hasta formar cuadro dónde se encontraba el banquillo. Las
voces de mando parecían ecos extraños.
Rodeado por guardianes, Di Giovanni se encontraba dentro del taller
que es un galpón abierto hacia la pared de enfrente. Para evitar al reo
la visión prematura del lugar de la ejecución se había cerrado el galpón
con cobijas a manera de telones de un teatro grotesco. Por debajo de
esas colchas se alcanzaban a ver los pies de Severino separados entre sí
por la barra de hierro de los grillos. Una orden dicha en tono seco por
el secretario del tribunal militar hizo que se condujera al reo a su
presencia.
Durante las horas que permaneció en capilla parece que Di Giovanni
había recuperado esa famosa serenidad que fue la norma de su vida.
Apareció debajo de los telones marchando lentamente. Vestía un traje
azul de mecánico, nuevo. Los grillos le separaban los pies hasta
permitirle apenas un paso cortísimo. Una soga atada entre los grillos y
las esposas le facilitaba los movimientos al andar. Llevaba las manos
cruzadas hacia adelante.
Lo llevaron ante el secretario del tribunal. Parado frente al
funcionario repitió el gesto de indiferencia con que la madrugada
anterior recibiera la lectura de la sentencia. Solo que esta vez apenas
si podía dominar la intensa agitación de que era objeto.
Levantaba bien alta la cabeza como si deseara aspirar de un golpe
todo el aire que lo rodeaba. La mandíbula estaba extendida hacia
adelante. El rostro congestionado sudaba copiosamente. La mirada estaba
fija no ya en el secretario, sino en el cielo estrellado que podía verse
sobre los almenares de la prisión.
La lectura de la sentencia fue mucho más larga no obstante ser el
mismo documento. Mientras escuchaba la lengua humedecía constantemente
sus labios resecos. Parecía que estaba a punto de hablar pero que
dominaba el deseo. Silenciosamente escuchó la lectura de la sentencia.
Continuó andando. Al llegar al pie del cantero en dónde se hallaba el
banquillo, necesitó la ayuda de dos oficiales para subirlo. Resbalaba
en los pastos humedecidos del cantero. Subió luego efectuando unos
pequeños saltos cuya contemplación acentuaba lo trágico del espectáculo.
Los dos oficiales lo sujetaban de los brazos levantándolo en peso
para evitar una caída. Con un ademán algo brusco se soltó de los
oficiales que lo conducían efectuando los últimos pasos hacia al
banquillo. Luego con cierta displicencia tomó asiento en el mismo. Apoyó
la espalda contra el alto respaldo del sillón. Y luego se quedó
contemplando los preparativos con el cuerpo en descanso un poco
inclinado hacia adelante.
Una vez sentado y el pelotón a su frente se acercó a él un soldado
con la venda en las manos. Llegó hasta él por la espalda. Le puso la
venda sobre sus ojos pero Di Giovanni le dijo:
–No quiero que me pongan la venda.
Cómo el soldado insistiera, hizo un gesto brusco con la cabeza.
Entonces el soldado se retiró después de haberlo atado al banquillo con
una soga que le cruzaba el pecho.
Cuando el pelotón estaba listo para apuntar y el sargento dio por
señas la orden de apuntar, Di Giovanni se afirmó fuertemente contra el
respaldo del banquillo. Levantó la cabeza. Puso todos los músculos en
tensión y luego, irguiéndose todo lo que fue posible concretó en un
grito su último pensamiento
–¡Evviva l’anarchia!
Segundos después, el jefe del pelotón bajaba la espada y el cuerpo de
Di Giovanni era atravesado por 8 balazos. Al recibir la descarga un
poco de humo que salió de su pecho marcó el sitio de los impactos. Su
cara se contrajo en una mueca violenta de dolor. Una reacción muscular
lo hizo levantarse del banquillo para caer pesadamente hacia al costado
izquierdo. El respaldo del banquillo hecho astillas. Un gran charco de
sangre inundó el asiento cayendo al suelo.
Un aullido atroz desgarra el silencio: son los presos de la cárcel que se despiden de su compañero.
Sobre el césped, él se mueve todavía. Aunque tenía el pecho
atravesado de proyectiles no murió instantáneamente. Se acerca el
sargento y le da el tiro de gracia. Preciso y eficaz. Un estremecimiento
del cuerpo que queda inmóvil. Son las 5.10.
El doctor Cirio, médico de la prisión, el director de la
penitenciaría y otras personas se aproximan. El médico constata la
muerte y extiende el certificado. El cadáver es llevado hasta una
ambulancia dónde hay un féretro de pino blanco.
Ha terminado todo. Rostros pálidos abandonan la prisión y cuando
salen a la calle Las Heras respiran a pulmón pleno. Severino Di Giovanni
ha pagado su deuda.
La valentía del reo hasta el último momento llamó la atención de
todos y hay rostros pálidos y semblantes descompuestos por la ruda
impresión.”
“La descarga terminó con el más hermoso de los que estaban presentes”, escribirá el cronista del Buenos Aires Herald.
Contratapa publicada el 30 de enero de 2016
URUGUAY
PORTAL PIT-CNT
Ante la violación de los derechos laborales que sufren los
trabajadores de la empresa de limpieza San Jorge, la Federación de
Funcionarios de Salud Pública (FFSP) realizará luego de la feria
judicial una denuncia penal y civil. Además, el miércoles 9 de enero de
2019 el personal tercerizado realizará un paro general de 24.
José Ríos, responsable de la Comisión Nacional de Tercerizados de la
FFSP, le informó al Portal que le empresa San Jorge, que brinda
servicios de limpieza en varios centros de ASSE, “hace un año que
presenta inconvenientes a la hora del pago de los salarios y demás
beneficios. Hasta el momento las instancias de negociación no han dado
resultado y por eso es que los abogados de la FFSP preparará una
denuncia pernal y civil, la cual presentaremos luego de la feria
judicial. Esta denuncia tendrá en cuenta la apropiación indebida, ya que
a los trabajadores se les descuentan cuotas que luego no son abonadas.
Se enteran que el dinero no es entregado cuando se los llama parque
están atrasados y a pesar de mostrar los recibos del descuento quedan
endeudados. De todo esto tenemos las pruebas correspondientes”.
El dirigente de la FFSP denunció, también, que en las reuniones
mantenidas con las autoridades de ASSE existió el compromiso de
“terminar con las tercerizaciones y sin embargo siguen contratando a la
empresa San Jorge. Ahora, para colmo, nos enteramos que por licitación
estarán hasta 2021. La situación de los trabajadores de San Jorge es
intolerable y por esta razón agudizaremos el conflicto y pondremos en
marcha todas las acciones para que se respeten los derechos laborales de
los compañeros”.
Paro de 24 horas en el transporte de carga por despido de un trabajador
El
sindicato exige el reintegro del trabajador despedido y se llama a los
agremiados a seguir alerta las negociaciones, ya que no descartan tomar
otras medidas.

28 diciembre, 2018 - CARAS Y CARETAS
Debido
al despido de un funcionario, el sindicato de trabajadores del
transporte de carga (SUTCRA), realizará este viernes un paro general de
24 horas.
La
medida afectará a la rama logística y se extenderá hasta la medianoche
de este viernes 28. El gremio denuncia que un trabajador que prestaba
servicios para la empresa portuaria Katoen Natie, fue despedido sin
motivos.
En un comunicado, indica
también que la compañía viene aplicando sanciones discriminatorias en
contra de los trabajadores afiliados al sindicato, y que se están
violando las cláusulas de paz acordadas en los últimos Consejos de
Salarios.
Por lo tanto, se exige el
reintegro del trabajador despedido y se llama a los agremiados a seguir
alerta las negociaciones, ya que no descartan tomar otras medidas.
Hasta el momento la empresa no se pronunció sobre el caso.

Un
cierre de año bastante movido afrontan las nuevas autoridades de la
Asociación de la Prensa Uruguaya (APU). Su flamante presidente, Fabián
Cardozo, y la directiva por él encabezada, expresó su preocupación por
la situación planteada en Radio María, recientemente adquirida a los
antiguos propietarios de Radio Imparcial.
Los nuevos permisarios de la emisora “echaron” a todo el personal
integrado por cinco trabajadores, informó Cardozo anoche a LA REPÚBLICA.
La decisión fue comunicada a los trabajadores el 24 de diciembre al
mediodía. La conducción sindical planteó al Ministro de Trabajo Ernesto
Murro su preocupación por este tema.
“APU se comunicó con los trabjadores despedidos a quienes expresó en
primer lugar la solidaridad; los echaron a todos el 24 al mediodía”,
relató Cardozo. La nueva programación, de contenido religioso, comenzará
el próximo 1º de enero.
A partir de ahí, agregó Cardozo, se solicitará una reunión con los
responsables de la radio que hasta el momento desconocemos”. “Sabemos
que tienen presencia en otros países y que en Uruguay hay otras tres
emisoras que retransmiten su contenido”, afirmó.
“Nos preocupa mucho que se produzcan estas situaciones”.
Recientemente, desde el Observatorio Latinoamericano de Regulación,
Medios y Convergencia, se planteó la posibilidad de que la adquisición
de una cuarta emisora contravenga la denominada Ley de Medios.
Radio María es una cadena internacional que nuclea a un conjunto
importante de radioemisoras católicas en varias partes del mundo.
Desembarcó en Uruguay en 2005, y desde su llegada al departamento de
Florida no ha parado de crecer.
Actualmente se puede escuchar su contenido, básicamente religioso,
durante todo el día en 103.3 FM de San José, 104.5 FM de Florida, 1470
AM de Melo, 104.5 FM de Tacuarembó y 95.9 FM de Artigas, según informó
La Diaria.
Radio Colonia
Por último, Cardozo también manifestó su preocupación por la situación en Radio Colonia, propiedad de un ciudadano argentino.
El presidente de APU afirmó que los trabajadores han presentado una
serie de denuncias por incumplimientos. Cardozo dijo a LA REPÚBLICA que
se ha solicitado al Ministerio de Trabajo que se abra un expediente a
partir de las irregularidades denunciadas en la emisora.
Fiscal pide desarchivar la causa del médico Vladimir Roslik, asesinado en dictadura
El fiscal especializado en Crímenes de Lesa
Humanidad, Ricardo Perciballe, solicitó desarchivar la causa del médico
Vladimir Roslik, quien falleció bajo torturas el 16 de abril de 1984 en
el Batallón de Infantería Nº 9 del Ejército, de Fray Bentos, en las
postrimerías de la dictadura.

ROSLIK
28 de diciembre de 2018, 20:00hs - LR21
Perciballe se pronunció a favor de la solicitud que plantearon los familiares de Roslik de desarchivar la causa.
Según informó el semanario Búsqueda, Perciballe recuerda en su
escrito las circunstancias de la muerte del médico de San Javier y el
trámite judicial que tuvo el caso.
Roslik había nacido el 14 de mayo de 1941 en la localidad de San
Javier. En el año 1962 obtuvo una beca de la Universidad Patrice Lumumba
de Moscú por el Instituto de Colaboración Uruguayo Soviético (ICUS)
para estudiar Medicina.
El 16 de abril de 1984 falleció a raíz de las torturas de las que fue
objeto en el Batallón de Infantería Nº 9 de Fray Bentos. La dictadura
uruguaya cometía su último crimen de lesa humanidad.
La Justicia Militar procesó al mayor Sergio Caubarrere por “ataque a
la fuerza moral de las Fuerzas Armadas por abuso de autoridad y
homicidio culpable”. Pero estuvo preso cuatro meses y 18 días.
A raíz de que el caso no tuvo consecuencias en la Justicia ordinaria,
en el año 2014 se abrió una investigación, pero un Tribunal de
Apelaciones ordenó el archivo por considerar que “existió cosa juzgada”.
Marca de la memoria recuerda al último mártir de la dictadura: Vladimir Roslik
El gobierno y la sociedad civil organizada coloraron dos nuevas marcas de la memoria, una de ellas…
No existe cosa juzgada
En tal sentido, Perciballe asegura en su escrito que “no se estaría
violando el principio referido a que no se puede juzgar dos veces el
mismo hecho, ya que en primera instancia actuó la Justicia Militar, un
tribunal dependiente”.
Remarcó que “solo se puede hablar de cosa juzgada sustancial, si la
sentencia fuera el fruto del apego a las exigencias legales que proceden
a la misma”.
Perciballe también expresa que el fallo del Tribunal “no tiene en
cuenta que lo que se considera cosa juzgada fue realizado por un
instructor y decisor militar y que por ende no guarda las mínimas
exigencias requeridas por los acuerdos internacionales en materia de
juez natural”.
Además, los únicos que declararon fueron “los propios militares que
se encontraban en el momento del interrogatorio y muerte de Roslik, pero
no la cónyuge o su entorno familiar”.
El 16 de abril de 1984 la dictadura asesinaba a Vladimir Roslik
Impunidad. El asesino Sergio Coubarrere y el cómplice Dr. Sainz Pedrini siguen impunes
16 de abril de 2009, 08:16hs - LR 21
El 16 de abril de 1984, hace hoy 25 años, la dictadura uruguaya
cometía su último crimen de lesa humanidad, con la aún impune muerte por
torturas del médico Vladimir Roslik, en el Batallón de Infantería Nº 9
de Fray Bentos, tras su secuestro junto al de otros residentes de la
localidad de San Javier.
El homicidio de Roslik fue entonces denunciado por organizaciones de
derechos humanos (Serpaj e Ielsur) y por la llamada “prensa alternativa”
de la época (los semanarios Aquí, Convicción y Jaque, en particular) e
implicó la confirmación pública de las torturas y muertes por parte del
régimen militar. El operativo contra la vieja colonia de emigrantes
rusos se había iniciado el día anterior, quizás como un acto más de las
conmemoraciones oficiales del “Día de los caídos en la lucha contra la
subversión”, que la dictadura, presidida entonces por el general
Gregorio Alvarez, realizaba el 14 de abril de cada año.
Pero también es posible que aquella caprichosa detención de
ciudadanos, acusados de ocultar armas y constituir una célula
subversiva, con conexiones en Brasil, constituyera una “operación
interna” de los propios militares contra el general Hugo Medina,
entonces comandante de la División de Ejército III.
Desde Paso de los Toros, Medina era el futuro comandante en jefe del
Ejército, que parecía “aperturista” y dispuesto a retomar en el Club
Naval las negociaciones con los partidos políticos que habían fracasado
en la Comisión de Asuntos Políticos (Comaspo), de la que el general fue
secretario de actas.
El estigma ruso
La localidad de San Javier ya había sido víctima de la represión
cuatro años antes, el 29 de abril de 1980, como antesala de una
prohibida celebración del Día de los Trabajadores, cuando los militares
llegaron al pueblo de rusos para detener a “todos esos comunistas”.
Roslik fue entonces una de las víctimas de las terribles torturas
aplicadas y terminó procesado con prisión por la justicia militar que le
encarceló durante más de un año en el Establecimiento de Reclusión
Militar Nº 1, Penal de Libertad, donde permaneció más de un año hasta
ser liberado un 24 de julio.
Vladimir Andrés, era oriundo de San Javier, donde había nacido el 14
de mayo de 1941. Vivió su infancia en una chacra del pueblo, entre el
olor a aceite de los girasoles, el aroma a asado del “sharlik” de
cordero, el dulce “piroj” de calabazas y el vino de miel del “kuaz”. Era
bueno jugando a las cartas.
Había terminado preparatorios con más de 20 años y un curso de enfermería en la Defensa Civil marcaría su vocación de médico.
Conocer el idioma de sus ancestros le permitió obtener una beca en la
Universidad Patrice Lumumba de Moscú, en 1962, por el Instituto de
Colaboración Uruguayo Soviético (ICUS).
Aquella ayuda para jóvenes del Tercer Mundo, otorgada en la URSS,
sería luego su estigma. El joven médico, que debió revalidar su título
para ejercer, sería demonizado, al punto que el antecedente motivaría su
prisión durante una semana cuando, en julio de 1973, se dio el golpe de
Estado.
Un crimen impune
La muerte de Roslik intentó disfrazarse como un “paro
cardiorrespiratorio”, pero una segunda autopsia, realizada en Paysandú
por un grupo de médicos civiles, demostró que falleció por anemia aguda
producida por las hemorragias provocadas por los golpes recibidos y por
la asfixia del “submarino”.
Antonio Pires Da Silva Junior, un ciudadano brasileño al que entonces
se le imputó como subversivo y se lo procesó, pero luego fue expulsado
del país, testimonió, un año atrás, que Roslik fue asesinado por el
represor de Ejército Sergio “Pocho” Coubarrere.
La impunidad de aquel crimen también alcanza hoy al médico militar
Eduardo Sainz Pedrini, autor de la falsa autopsia con la que se
pretendía cubrir el crimen. Sainz, expulsado del gremio médico, se
paseaba, hasta hace poco, por Fray Bentos, armado y custodiado por sus
dos rottweiler.
Roslik estaba casado desde hacía siete años con Mary Zabalkin y
tenían un hijo, Valery, de sólo cuatro meses de edad. El asesinato de
“Valodia”, impactó a la sociedad uruguaya en la salida de la dictadura y
convirtió a su valiente esposa e hijo en íconos de las víctimas del
terrorismo de Estado.
Exactamente cinco años después, se votó el referéndum de la Ley de
Caducidad que aún impide juzgar el crimen. La tumba de Roslik dice:
“Querido papá, seguiremos tu ejemplo, dando amor donde haya odio y
violencia, sólo así podremos devolverte la sangre inocente que por
nosotros derramaste”.